jueves, 8 de febrero de 2018


FOMENTO DEL APRENDIZAJE COOPERATIVO EN SECUNDARIA, BUENAS PRÁCTICAS.

Con la nueva Ley de Educación se pone de manifiesto la preocupación de los dirigentes porque los jóvenes españoles sepan trabajar en grupo, que los españoles sean competentes y competitivos. La mejor forma es que lo aprendan desde pequeños y es por ello que se ha introducido esta competencia dentro de los objetivos de educación.

Si se potencia la capacidad de tomar decisiones teniendo en cuenta no solo la decisión propia sino también la decisión que tomarán las demás personas que intervienen en un proceso, mejoraremos los resultados, mejorará la economía. (Esto es la base de la teoría de Juegos, el equilibrio de Nash).

El aprendizaje en cooperativo está demostrado que es muy eficaz tanto para el aprendizaje social y emocional como para el aprendizaje cognitivo. Especialmente los niños, en muchos casos entienden mejor cuando se lo explica otro niño con palabras similares a las que él usaría.
Además, favorece la integración de todos los alumnos, respondiendo así también a la necesidad de nuestra sociedad que va siendo cada vez más multicultural.

                                           


El equipo IMECA de la Universidad de Alcalá (Inclusión, Mejora Educativa, convivencia y Aprendizaje Cooperativo) en su blog comparte experiencias y conocimientos con respecto a este tema.

Recopila multitud de técnicas de aprendizaje en cooperativos de distintos autores. Lo primero, distingue entre técnicas formales e informales. Siendo las informales muy estructuradas y delimitadas en las pautas a seguir, son ideales para conseguir metas a muy corto plazo y para equipos que no tienen apenas experiencia en trabajo en cooperativo, se realiza mejor con grupos reducidos de alumnos. Mientras que las técnicas formales son más complejas y requieren cierta destreza en el aprendizaje cooperativo.


Son una gran variedad de técnicas, todas ellas eficaces, pero se tienen que aplicar de forma correcta. Es decir, para obtener buenos resultados primero conviene fijar el objetivo que buscamos con este trabajo cooperativo y conocer los medios con los que contamos.

Además, es importante seguir las siguientes pautas:

Cuando se introduce una práctica por primera vez con unos alumnos, hay que repetirla sistemáticamente cada semana o cada 15 días hasta que veamos que los alumnos la hayan interiorizado. Entonces podremos introducir otra nueva técnica y combinarlas.
También conviene describir con claridad la tarea que se propone, si por ejemplo se trata de un trabajo en cooperativo, se les puede dar un guion a seguir y los puntos que deben incluir, así como el resultado específico y concreto que les pedimos.
En los tiempos en que se deje a los grupos trabajar, el profesor debe moverse por la clase para controlar el desarrollo de la actividad.


Una técnica de trabajo cooperativo informal es la Técnica de Frase Mural, (a partir de Ferreiro Gravié) a mí personalmente me encanta ya que ayuda a cambiar de tema cuando se está muy concentrado en el anterior. Y el hecho de dejar unos minutos de reflexión leyendo una frase escrita en la pizarra pienso que fomenta la creatividad. En teoría es una buena técnica para animar a la reflexión y centrar en un nuevo tema, para despertar curiosidad en los alumnos sobre el nuevo tema que se va a impartir. Ahora bien, tras el instante de reflexión, en el momento de debate con el compañero, lo más habitual es que bastantes niños, en lugar de comentar el tema de la frase, se distraigan y hablen de otros temas. Por esta razón, esta técnica la veo adecuada para alumnos que no sean demasiado habladores, ya que, al darles ese tiempo de debate para el tema propuesto, lo más probable es que deriven las conversaciones a otros asuntos.

Para mi especialidad de la asignatura de Economía también me gusta la técnica de parejas cooperativas de lectura (autor: David y Roger Johnson), ya que obliga a los alumnos a concentrarse en la lectura del tema a conocer, cuando se trate de descripciones de conceptos nuevos para ellos, y el hecho de tener que explicárselo después a un compañero les obliga a prestar atención. Tiene el inconveniente de que organizar la explicación por parejas después de la lectura, si el aula es muy grande, puede crear un ambiente de conversación demasiado alborotador.  Por eso lo que yo propongo es lectura de un alumno cada párrafo y que sea el alumno de su izquierda o derecha el que explique en voz alta a todos los compañeros lo que ha comprendido con la lectura. La elección de quién lee será aleatoria por el profesor para que todos estén atentos y no solo cuando se acerque el momento de leer.
La técnica de lectura compartida la veo también muy apropiada para la asignatura de inglés, para que mantengan conversaciones por parejas sobre un tema muy concreto que hayan leído antes en clase. Tienen que ser lecturas muy cortas.
    La técnica de lápices al centro  (autores: Nadia Aguiar y María Jesús Talión) consiste en que el profesor propone un ejercicio o problema a los alumnos. Los alumnos forman grupos pequeños y se nombra un moderador.
3 Los lápices se colocan al centro de la mesa para indicar que en esos momentos se puede hablar y escuchar, pero no escribir. El moderador lee en voz alta la pregunta o ejercicio y se asegura que todo el grupo expresa su opinión y comprueba que todos comprenden la respuesta acordada. Cada alumno coge su lápiz y responde a la pregunta por escrito. En este momento, no se puede hablar, sólo escribir. Después se entregarán las respuestas al profesor. En esta técnica veo complicado evaluar las respuestas de los alumnos: si puntuar la capacidad de integrar distintas ideas, o si puntuar individualmente los resultados solo según el contenido.
En esta técnica, es más difícil conseguir la comprensión total por parte de alumnos más lentos que los demás, ya que probablemente el moderador mande escribir cuando todavía alguno no haya comprendido todo. Por eso opino que conviene distribuir en grupos de alumnos más o menos parecidos de ritmo, en detrimento de que conviene introducir uno más avanzado que tire de los demás para que prosperen. Por tanto, si se mezcla un alumno más avanzado tendrá que ser de carácter transigente y tolerante.
Consejos
1

   En la técnica de preparar la tarea en cooperativo, el profesor comunica y explica la tarea que deben realizar los alumnos. Esta tarea puede ser de lo
más variada: un proyecto de investigación, un trabajo escrito o una serie de ejercicios para casa.
2
El equipo-base revisa la tarea paso a paso para asegurarse que todos sus miembros comprenden lo que hay que hacer. Para ello un alumno empieza explicando la primera parte del trabajo o el primer ejercicio.
3 A continuación, el resto del grupo hace las correcciones pertinentes. Y tratan de llegar a un acuerdo sobre la forma de realizar esa parte de la tarea. Entonces, otro miembro del equipo empieza a explicar la segunda parte del trabajo, y el proceso anterior se repite. La meta final es revisar toda la tarea y asegurarse que todos comprenden lo que tienen que hacer.

   Una buena práctica cuando se encarga un trabajo a un grupo es obligarles a que escriban un diario del trabajo. En ese diario deben escribir todos los miembros del grupo lo que planifican hacer, cómo lo hacen, quiénes lo hacen y los problemas que vayan surgiendo durante la preparación y desarrollo del mismo. Todo ello ayuda a que el profesor tenga una visión más realista de lo que han trabajado todos y cada uno de los alumnos.
Para acostumbrar a los alumnos a trabajar de esta forma, cuando llega el día de la exposición del trabajo, si unos dicen que no se han podido poner de acuerdo con los otros compañeros de su grupo y que lo han hecho separados, no se puede dar por válido, ya que están incumpliendo la premisa de trabajo en cooperativo por lo que, o lo repiten todos juntos o no se puntúa.

                                                                     
    
Y, cuando ya tienen experiencia de trabajar en cooperativo, pasamos a las técnicas formales:
   El trabajo en equipo: Esta técnica es muy interesante pero compleja de realizar bien: Los alumnos se agrupan en equipos heterogéneos de cuatro miembros. El profesor presenta los contenidos, teniendo presente la unidad TELI (*) y los cuestionarios con los que trabajarán los alumnos. Los grupos trabajan sobre el tema sirviéndose de una hoja de ejercicios y otra de respuestas facilitada por el docente. Van ejercicio a ejercicio discutiendo sobre cómo solucionarlos. Una vez acordada una solución, la comparan con la hoja de respuestas que posee cada grupo. Si la respuesta es correcta, siguen adelante. Si no, vuelven sobre el ejercicio hasta conseguir resolverla.
Cuando todos han respondido a la hoja de ejercicio, el grupo debe asegurarse que todos sus componentes están preparados para la evaluación individual.
Una vez que el equipo ha decidido que está listo, cada alumno realiza un control individual sobre los contenidos trabajados.
6
El resultado de la prueba individual sirve tanto para la calificación de cada alumno (que puede seguir los cauces tradicionales de la evaluación), como para la asignación de una serie de puntos por superación, que dependen de su comparación con el rendimiento anterior. Esto es, se compara la calificación de la prueba individual del estudiante con un “puntaje base” obtenido a partir del promedio de sus últimas evaluaciones individuales. De ese modo, cualquier alumno puede obtener el máximo de puntos por superación, siempre y cuando mejore su trabajo anterior. Es una buena práctica de atención a la diversidad.
Finalmente, se reparten las recompensas a los equipos, en función de si el promedio de los puntos por superación de sus integrantes alcanza o no un criterio previamente establecido. Lo cual fomenta la colaboración entre ellos.
(*) ( TELI : Trabajo en Equipo y Logro Individual, técnica creada por Robert Slavin, 1999)
Otra técnica formal es la investigación grupal. En ella los alumnos seleccionan un aspecto específico dentro de la unidad que se trata en clase y se agrupan libremente en equipos de 2-6 integrantes, con una tarea orientada. Ellos planifican junto con el profesor procedimientos, tareas y objetivos. Después desarrollan las tareas que se han propuesto, contando con la coordinación del profesor. Cuando terminen, pasan a analizar y evalúar la información del paso anterior y planifican un resumen , para exponerlo a los compañeros.
5
Después, al realizar la presentación deben inducir a los otros grupos a opinar. Esta técnica se puede utilizar cuando los alumnos tienen un nivel alto de autonomía y destrezas cooperativas. Y conviene establecer roles de los miembros del equipo (el portavoz, el que dibuja, el que escribe, etc.)

También ayuda la auto-evaluación y la coevaluación, no tanto para puntuar sino más bien para detectar los alumnos que siempre salen mal valorados y así poner solución al inconveniente frecuente de que unos trabajen mucho más que otros.
Por esta razón es importante hacer un seguimiento minucioso de los pasos de cada técnica, ya que puede producir que los alumnos menos trabajadores siempre se aprovechen de los trabajadores.
Un aspecto del que no se suele hablar es la colocación física de los alumnos en grupos dentro del aula, considero que tiene dos inconvenientes: permite más dispersión a los alumnos que están de espaldas al profesor cuando no están trabajando en cooperativo. Y la postura no es adecuada para el cuello y espalda de los alumnos que miran de lado a la pizarra o al profesor. Yo soy partidaria de cambiar la colocación de las mesas cuando no se está trabajando en cooperativo.
Para terminar, mi opinión general sobre estas técnicas de trabajo en cooperativo es que me parecen un verdadero avance para conseguir motivar más a los alumnos y que realmente están diseñadas para profundizar en la comprensión de conceptos de una manera que retienen más en la memoria.  Por lo que animo a los docentes a tener a mano unas pautas escritas para ponerlo en práctica e ir introduciéndolo poco a poco en sus métodos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario